



Peña de Francia.- Salamanca
La ventolera
Silba el viento dentro de mí.
Estoy desnudo. Dueño de nada, dueño de nadie,
ni siquiera dueño de mis certezas, soy mi cara en el
viento, a contraviento, y soy el viento que me golpea la cara.
Eduardo Galeano
El libro de los abrazos